DE KOSOVO A PEREJIL

José Luis Rodríguez Zapatero mencionaba con un claro gesto de reproche el incidente ocurrido en el islote Perejil en julio de 2002, y lo hacía en medio de un alud de críticas que le estaban cayendo encima en sede parlamentaria, a causa del chapucero anuncio de la salida de tropas españolas de Kosovo. Ese día Zapatero usó una argumentación que indicaba, con pocas dudas, que para él y su 'socialismo del talante' aquel hecho no había sido grave. Una vez más la frivolidad del actual inquilino de la Moncloa se pregonaba bien alto. Parece como si al PSOE le molestase el arreglo de la situación, que no fue otro que la réplica última a una agresión de Marruecos tras fallar todas las vías dipolomáticas posibles. En el fondo de esto lo que subyace es el desprecio hacia las Fuerzas Armadas interiorizado por el presidente del Gobierno y muchos de sus acólitos. No es extraño que cuando se hace la pregunta de ¿cómo reaccionaría Zapatero ante un panorama semejante?, la respuesta sea todo lo que queramos menos segura. ¿Dejaría sin contestación una nueva provocación de Marruecos? Quizás debamos recordar y traer al magín una noticia de noviembre de 2007. En aquel entonces José Blanco tuvo un lapsus sospechoso, situando a los Reyes en Marruecos cuando se hallaban en Ceuta y Melilla. El caso es que más de un 'ideólogo' socialista ya hace tiempo que apuesta por la entrega de las ciudades españolas al sátrapa marroquí. Señales hay, bastantes, en esa dirección. Y si no lo creen, pregunten a los saharauis, pregunten.
