25 Jun 2009

MASCULINA VIOLENCIA FEMENINA

Creo que este artículo levantará ampollas en algunos sectores femeninos pero en justicia me veo obligado a escribirlo y a sugerencia de algún lector. Es absolutamente reprobable que un varón ataque a una mujer violentamente y más aún si la asesina. Es cierto que son mayoritariamente los hombres los violentos y los que a estas alturas ya han acabado con la vida de docenas de ellas en nuestro país. Es absolutamente condenable esta lacra social procedente del género masculino. No tienen justificación estas acciones, se miren por donde se miren, aunque, como todo en esta vida, tenga una explicación y tenga sus razones, casi siempre basadas en el afán de dominio y posesión que el varón trató y aún algunos tratan de ejercer sobre la mujer, en considerarla como un objeto, en el miedo a quedar solos, en los celos, y en el derecho que a algunos creen que les asiste de someterlas si se salen del guión que ellos han escrito. Todo esto es un espectáculo degradante para sus protagonistas, para quienes lo defienden basándose en que “algo habrán hecho ellas” y para la sociedad. Pero, dicho esto, justo es decir también que si la violencia es ejercida por una mujer hacia un varón no es menos condenable. Y es que al amparo del victimismo reinante y de la defensa a ultranza de la condición de mujer, de la actitud comprensiva de de la justicia hacia las mujeres atacadas, algunas se aprovechan y, amparándose en cierta impunidad que presumen que tienen, son ellas las que ejercen la violencia, sobre todo psicológica, sobre el hombre consiguiendo dejar a algunos varones en una evidente indefensión. Y a eso no hay derecho tampoco como no lo hay a que una mujer se valga de sucias artimañas para ejercer la violencia psicológica pensando que no será castigada o no lo será tanto como si fuese un varón. Cierto es que son muchos más los hombres violentos y asesinos, pero no se sostiene que la violencia sea más grave porque venga del hombre.

La violencia es grave en si, la ejerza quien la ejerza, si se hace para humillar, vejar, someter, vengar o para obtener rentabilidad. Cualquiera sea su origen el ejercicio de la violencia degrada a la persona que la ejerce aunque algunos crean que, ese ejercicio nefasto del poder, les reporta respeto. En todo caso qué bueno es detectar a los violentos de antemano y defenderse de ellos. ¡Y se puede!

19 Jun 2009

PADRES AUSENTES

En los padres existen varios grados de ausencia, que hace daño a los hijos, sobre todo, pero también a sus parejas o ex parejas, siendo algunas ausencias clamorosas. Está el que se ausenta de verdad, que no aparece, que se inhibe de todo en la educación de sus hijos. Los hay que reniegan de ellos. Hay quienes se separan e incumplen sus acuerdos del régimen de visitas o no pasan la pensión alimenticia y otros que los recogen pero los pasan a manos de la abuela para quedar libres los fines de semana que los cogen. Son los casos extremos. Pero hay también un tipo de padres presentes físicamente en el hogar pero ausentes psicológica y educativamente que desesperan a sus parejas al no poder contar con ellos. Son los que jamás aparecen por el colegio de sus hijos para ver al tutor e interesarse e implicarse en su marcha educativa. Son padres que están tan ocupados con su trabajo que llegan a casa cuando sus hijos duermen, pero cuando descansan los fines de semana se dedican a sus aficiones argumentando su necesidad de descansar. Están los que cuando se hallan en casa enseguida que pueden echan mano del periódico, del ordenador, de Internet o de la televisión mientras al rapacín lo tiene que bañar su compañera. Y también están los muy presentes que se ocupan de ayudarles a estudiar, a bañarse, que los sacan al parque o los levantan y dan el desayuno, pero que cuando procede intervenir y poner pautas se inhiben a favor de la madre porque no quieren guerra con el hijo, consiguiendo que éste se decante a su favor y en contra de la madre que tiene que aparecer ante él como la dura y exigente y provocando enfrentamientos entre las parejas, algunas de las cuales acaban por romperse. Los padres, salvo muy honrosas excepciones, cada vez más frecuentes, solemos ser los más ausentes en la educación familiar, sin duda por comodidad. Pregunte en los colegios cual es el porcentaje de padres que acuden con regularidad a interesarse por sus hijos e implicarse en su marcha educativa. Observe cuantos de ellos se ocupan de llevarlos al médico, al dentista, a la catequesis o a las actividades extraescolares o de darles la cena. Pregunte y verá la respuesta. Los padres harían bien en no volcar sobre las madres la responsabilidad educativa. Ellos tienen al menos la mitad pues no en vano el espermatozoide es el 50% del embrión.

05 Jun 2009

MADRES CASTRANTES

Hay cariños que matan, desde luego. Hay madres que tienen el gravísimo defecto de someter a sus hijos hasta extremos de escándalo, sin querer darse cuenta de que el daño creado es casi de juzgado de guardia, haciéndolo en nombre del amor y quedando tan panchas. Madres escrutadoras, inquisidoras que siguen todo el tiempo el rastro de sus hijos sin apenas descanso ni respiro. Les llaman con frecuencia, algunas varias veces al día, para saber donde están, con quien y cómo, que están haciendo o van a hacer, si han ido al cajero o que pan han comprado. No importa que haga tan sólo algunas horas que supieron de él o ella. El caso es tener completa información de sus movimientos y hasta sus pensamientos. No sólo les llaman sino que pueden meterse en la vida sentimental del hijo para boicotearla. Si viven cerca de la hija porque esta ya tiene casa propia, o le piden la llave o allí se le presentan sin haber previo aviso ni invitación filial, con la excusa de ofrecerle un plato cocinado para el día. Otras veces exigen a su hijo que vaya a visitarles con frecuencia y si no lo hacen le cae una buena bronca. Frecuentemente le culpabilizan, manipulan y utilizan abierta o sibilinamente de tal forma que el hijo se sienta atrapado en la culpa y con la sensación de estar frustrando los deseos dominantes de su madre. La atmósfera de asfixia es irrespirable mientras algunos hijos (si son únicos tienen más riesgo de sufrir esa cruz) se someten, se ciñen, se pliegan y obedecen al dominio castrante y quedan atrapados cual insecto en la tela de araña. Ante esas madres que no ceden en su afán de dominio y de maltrato no queda más remedio que declarar una desobediencia civil en toda regla, arriesgándose a sufrir un escándalo, una riña severa, amenazas y gritos amén de manipulaciones verbales, chantajes y a veces improperios. No importa. Ante esas madres castrantes ¡desobediencia! hasta la liberación final. Es cuestión de vida o muerte, de sometimiento o de liberación. Atención, hijo o hija esclavizada, o te sometes o te libras del yugo. Casi no hay medias tintas. Tu vida privada es sólo tuya y ni en nombre del cariño puede ser invadida o violentada. Me refiero a los hijos mayores que deben estar emancipados y a ese tipo de madres, solamente. Luego dirán que las relaciones familiares no son a veces relaciones opresoras.

25 May 2009

¡ VIVA LA VIDA!

Mucho ha llovido ya desde hace bastante tiempo en que se nos inculcaba el terrorífico efecto de las llamas del infierno para los condenados que morían en pecado mortal o que los que morían en pecado venial tenían que pasar por el purgatorio a sufrir antes de entrar al cielo.

Mucho hincapié se hizo desgraciadamente en el temor de Dios y en la influencia del demonio, sembrando en los creyentes un miedo patológico y angustioso y por ende un freno hacia el desarrollo personal y revitalizante, hacia el placer, hacia la vida, hacia la diversión, hacia el crecimiento de la creatividad y del talento, hacia la expresión del amor en su vertiente sexual y hacia la libertad de pensamiento, en fin.

Mucha devastación se consiguió imponer sobre las ilusiones de las gentes y el afán de disfrutar de la existencia sin los remordimientos que atenazaban nuestras pobres conciencias. Aunque afortunadamente ha remitido (le falta por remitir mucho más) esa marea del temor a Dios, a la muerte y a lo desconocido y la otra vida ha perdido vigencia, todavía hay mucha gente a quien esa mentalidad demoledora, abrasiva y sombría, ese residuo nihilista le sigue frenando en el disfrute de su vida. Son los más jóvenes los que están ya más libres de tan esclavizantes ataduras morales en que nos educaron a las generaciones anteriores.

Por eso hay que celebrar que se pueda pensar libremente, que se cultive y cuide el cuerpo, que las ropas se llenen de variados colores, de formas novedosas, que se señalen las curvas, que la moda se extienda como una demostración de la libertad individual, que la sexualidad y el erotismo cobren la debida importancia y la moralidad estrecha y rancia pierda protagonismo y vaya quedando relegada hasta desaparecer. Hay que celebrar que la muerte tenga otra dimensión no tan trágica y horrenda y estar muy satisfechos de que la libertad vaya ganando adeptos y terreno aunque le falta un largo trecho. Hay que estar muy contentos de que la gente quiera vivir esta vida lo mejor que se pueda y que los rancios queden reducidos a reliquias.

Por fin vamos saliendo del túnel del temor y de la noche oscura en que tantos siglos estuvimos metidos y en que lo negativo, la amenaza del castigo divino atenazó nuestras conciencias y nuestras ganas de vivir con plenitud la vida. Sí, señor, esto es una agradable muestra de la psicología positiva que va ganando adeptos.

22 May 2009

NECESIDAD DE AMOR

La necesidad de ser queridos y aceptados, de sentir la seguridad que da el cariño de tus progenitores será tanto mayor, tanto más lacerante y tanto más patológica, por tanto, en el futuro de un ser humano cuanto más haya experimentado su carencia en los primeros años de su vida y la ausencia psicológica de sus padres, aunque estuvieran físicamente presentes.

Dar a un hijo cariño en forma de caricias y de abrazos, de jugar con él algunos ratos, de llevarlo con uno a compartir experiencias, en forma de hablarle y escucharle, de transmitirle sincero interés por su persona es esencial para que interiorice esa vivencia afectiva reconfortante y relajante y cuando sea mayor no la extrañe ni erosione sus ganas de vivir y disfrutar con todo. Si no sintió el amor de esas maneras es probable que de adulto mendigue esa atención en otros seres o en su pareja y busque complacer por ello a las personas en todo instante para compensarse, exponiéndose a no recibir respuesta satisfactoria y con ello sentir angustia existencial y gran desasosiego.

Se expondrá igualmente a depender en demasía de la atención y apego ajenos y si no los recibe en cantidades suficientes, sufra desfondamiento y se agarre con fuerza a un clavo ardiendo, aunque eso le perjudique. Por eso a los que estén a tiempo me apetece decirles que transmitan a sus hijos ese amor y ese afecto sincero no a través de cosas materiales, sobre todo, ni colmándole de objetos sino haciéndole ver y oir que se le quiere y se le acepta como hijo y mostrándole el orgullo de padres, dedicándole tiempo y calidad de trato.

Hacer esto es una medida inteligente y una buena inversión en salud y en tranquilidad para los padres pero sobre todo para el hijo que, si algo necesita, aunque se le pueda reñir, es sentir en su carne el calor del amor incondicional y expreso de sus padres. Si ya no se está a tiempo es el adulto quien habrá de aprender a vivir sin que se note mucho su absoluta necesidad de ser amado porque de lo contrario puede exponerse a ser utilizado, así como a rechazos dolorosos y a la amargura de la carencia del afecto. Muchos problemas de pareja vienen de esas carencias afectivas. No es que el cariño manifestado abiertamente garantice el éxito afectivo de futuro pero la carencia en las primeras etapas hace más que probable que el sujeto afectado fracase emocionalmente por asfixiar a quien él quiere.

10 May 2009

CAMBIAR LOS PENSAMIENTOS

Si nos dicen, como está demostrado, que nuestros pensamientos producen cambios bioquímicos en nuestro cerebro y que los pensamientos negativos y repetidos en el tiempo producen unas sustancias químicas que pueden contribuir a la génesis, mantenimiento y empeoramiento de ciertas enfermedades y trastornos ¿qué haríamos?. ¿Seguirlas produciendo pensando en contenidos adversos mucho tiempo? Me temo que algunos comenzarían a cambiarlos pero otros muchos, llevados de la inercia y la atracción fatal seguirían repitiendo esos patrones de pensamientos o cogniciones negativas.

Hace falta tener las ideas claras y saber que en efecto los pensamientos producen cambios no sólo en el cerebro sino por extensión también en nuestro cuerpo y ello contribuye a explicar muchas alteraciones. Si los pensamientos son negativos las sustancias liberadas darán lugar a emociones negativas como la angustia, la ira, el rencor, la ansiedad, la tristeza, la depresión o cosas parecidas, mientras los pensamientos positivos producirán sustancias que darán lugar a emociones como la alegría, la paz interna, el optimismo, la esperanza y la relajación. Sabiendo pues los efectos adversos que se derivan del pensar negativo nos interesa realizar dos movimientos mentales como procedimiento. Uno es reducirlos lo más posible en cuanto a su frecuencia, su duración e intensidad para asi reducir las emociones tóxicas y el segundo es hacer un gran esfuerzo para cultivar pensamientos positivos que darán como fruto enormes beneficios a todos los niveles.

Es duro y trabajoso realizar este cambio de tendencia pero altamente beneficioso sobre todo para los que se encuentran afectados de enfermedades graves y de graves trastornos que minan su esperanza y resistencia. Pensar en positivo asegura la salud y la promueve y nos aleja de la ruina psicológica. Quien se lance a la arena habrá de mantener una decisión y determinación tenaz que es tanto como decir una firme decisión de no focalizar su atención sobre lo indeseado y focalizarla hacia lo deseable, habrá de hacer el cambio y mantenerse en este noble empeño, vigilarse y en cuanto que compruebe que tiende a abstraerse e impregnar su conciencia de ideas perjudiciales cambiar su contenido, imaginando y visualizando el estado en que quisiera hallarse. No puede haber descanso en esa lucha si se quiere ganar esa partida. ¿Alguien se anima?

04 May 2009

¡BALONES NUERA!

Hay dos movimientos inversos en los seres humanos: uno el de atribuirse o colgarse las medallas que se han ganado otros, algo muy atrayente aunque un claro ejercicio de violación de la propiedad intelectual y el opuesto y contrario de quitarse de encima la culpa de sus fallos y echarlos sobre otros, sobre las condiciones ambientales o las circunstancias externas, para aligerarse de cargas y de lastres.

El ser humano, en líneas generales, difícilmente asume la responsabilidad de sus actuaciones fallidas. Este movimiento de echar balones fuera, aunque uno sea explícitamente responsable, es más frecuente y algunos en un ejercicio de cinismo y cara dura se quedan tan tranquilos. En general tenemos gran facilidad para sacudirnos la culpa y tendemos a pensar que son los demás los causantes de lo que va mal. No hay más que ver cómo nos pasamos el tiempo quejándonos de los comportamientos de la gente, cuando algo sale mal y cómo les fustigamos.

Negar que tenemos parte o gran parte de la responsabilidad es duro porque a nadie le gusta quedar en evidencia y con el sambenito colgado de la espalda. Somos así de narcisistas, qué le vamos a hacer. Por eso hay poca gente que tenga la valentía de dimitir del cargo que ostenta reconociendo que ha cometido errores o irregularidades y no ha estado a la altura de las circunstancias, de no haber hecho bien los deberes asignados. Sin embargo para que una relación avance satisfactoriamente y en la sociedad sea posible la convivencia civilizada y se genere confianza, no queda más remedio que reconocer las cosas que hemos hecho mal, pedir disculpas y proponernos no repetir los errores de nuevo, aunque ello suponga doblar la cerviz y mostrarnos humildes. Da gusto cuando escuchas a alguien reconocer que un fallo es responsabilidad suya.

Echar la culpa a otros es algo muy sencillo, señalar con el dedo acusador está tirado, pero pedir perdón, reconocer que uno se ha equivocado, rectificar lo más pronto posible, pagar las consecuencias y asumir la responsabilidad civil parece algo más propio de las compañías de seguros. Atribuirnos el fallo, el fracaso, cuando es nuestro, es, además de un acto de justicia, una habilidad social que deja buen sabor a quien le afecta el posible daño creado ya sea directa o colateralmente. También los hay que se echan las culpas de todo en un ejercicio de masoquismo patológico y exagerado, pero esos son los menos.

27 Abr 2009

NIÑOS DISTRAÍDOS E INQUIETOS

No pretendo obsesionar a nadie y menos a los padres pero estos deben saber que si un niño es muy desobediente, si tienes que darle las órdenes y repetirlas varias veces y acabar dando voces para que te obedezca, si está muy distraído y en su mundo, si sólo se entera de lo que le interesa y ante lo que exige esfuerzo se muestra remolón, si el niño está a lo suyo y si no cumple las normas aunque las tenga claras, si ocurre todo esto tiene una probabilidad del 70% de fracasar académicamente en tanto en cuanto persista ese problema. Por si esto fuera poco añádase que el niño sea muy inquieto y no pare un momento de moverse en todos sitios y la probabilidad se disparará al 90% por no decir el 100%.

Lo curioso del caso está en que los padres cuando reaccionan de verdad y se alarman es cuando les llaman del colegio y les dicen que su hijo no progresa, no rinde, no aprende no se fija. Entonces sí, entonces se preocupan del fracaso, reaccionan alarmados y buscan el remedio. Antes no suelen darse cuenta del problema, no le dan importancia a su déficit de atención y a su exceso de actividad y de inquietud motriz, no suelen ser conscientes del riesgo al que expone y optan por comprender al niño, justifican sus despistes y su hiperactividad y nerviosismo porque “es cosa de niños” o a lo sumo confían en que al crecer se irá resolviendo el problema por si mismo.

Pues si, señoras y señores. Si un niño a partir de los tres o cuatro o años está muy distraído, hay que decirle las cosas veinte veces y acabar gritándole para que te obedezca y además no para de moverse en todos sitios, sobre todo donde tenía que estarse quieto, en concreto en la escuela durante la docencia, sepan que, casi con toda seguridad, tendrá problemas serios de aprendizaje a partir de primero de enseñanza primaria cuando tenga que estar sentado varias horas, teniendo que escuchar a sus profesores explicarle y teniendo que hacer sus tareas escolares en silencio.

Por lo tanto bueno será que se conciencien y busquen la ayuda pertinente para que el riesgo disminuya no en primero o segundo sino a los cuatro años mejor que a los cinco. No esperen a que el profesor o el tutor les cite para decirles que su hijo no aprende, no se fija, no para de moverse y no progresa, no esperen, porque para entonces, será ya un poco tarde, más complejo de resolver y, por supuesto, más caro el remedio que le ofrezcan.

12 Abr 2009

AMANTE CASADO/A

Según el refrán el hombre o la mujer es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, pero puede añadirse que es el único animal que ve tropezar a alguien en una piedra y allá va él o ella a hacer lo mismo, sabiendo a qué se expone. Es la necesidad sin duda alguna de sentirse querido, atendido, deseado o importante para alguien la que impulsa a personas solteras, viudas o separadas, a salir con un hombre o una mujer casados sin caer en la cuenta de que eso es ponerse en grave riesgo de que tal relación pueda ser conflictiva y acabe fracasando sencillamente porque para que haya cierta esperanza de que la relación sea exitosa los dos deben estar libres de vínculos jurídicos matrimoniales.

Aun así todos sabemos bien que puede haber problemas y máxime cuando uno de los dos o los dos están casados. Tener una relación con alguien casado es algo placentero si no fuera porque enseguida se crean vínculos que piden al soltero o separado irlos fortaleciendo. Y entonces lo que suele ocurrir es que el casado muchas veces, aunque lo promete, no se atreve a dar el paso de separarse para formalizar la relación de amantes y opta por retrasar la decisión o nunca llega a tomarla, quedando en ese caso el o la amante con tres palmos de narices, contrariado y con la sensación de haber perdido el tiempo y haber hecho el canelo y ya sin esperanza. Por eso antes de equivocarse convendría pensarse dos veces si ir hacia adelante o no con la relación con alguien que está casado, pues la verdad es que para muchos no es fácil separarse por múltiples razones.

En esos casos lo que ocurre es que la necesidad emocional o la impulsividad predominó o se impuso sobre la racionalidad, algo paradójico, pero altamente frecuente en los seres humanos. Por tanto cada cual que ame a quien quiera o a quien prefiera, que para eso somos libres, pero lo más razonable sería no jugar con el fuego al amar, no quedarse colgado de quien sigue casado y por tanto atado y quizás bien atado, sino más bien relacionarse y comprometerse cuando el otro está ya libre de ataduras.

Las promesas de "voy a separarme" no se suelen cumplir en muchos casos y después llega el crujir de dientes y los llantos al comprobar que la promesa quedará en dique seco. Y es que en cuestiones emocionales seguimos reaccionando como en la Edad de Piedra, como de piedra queda quien ve que a pesar de el otro prometer separarse, sigue todavía unido a su antigua pareja.

05 Abr 2009

MADRES ASFIXIANTES

No tengo inconveniente en volver a escribir sobre esas madres que asfixian a sus hijos, no les dejan solos ni al sol ni a la sombra aunque ya sean adultos. Siendo la familia fuente de bienestar y de consuelo, de alivio psicológico, también es el origen de múltiples trastornos afectivos, algunos de calado que requieren intervención médica o psicológica.

O sea que la familia puede ser fuente de enorme sufrimiento si las relaciones internas son enfermizas y llenas de conflictos. Los padres y las madres, a veces, no suelen ser conscientes del daño que producen a sus hijos. Hay madres que no se resisten a controlarlos todo el tiempo, que no asumen que desde que dan a luz comienza un proceso de separación física y emocional del hijo respecto de sus padres, de autonomía y de independencia, de madurez por tanto y que ese proceso debería respetarse.

Todo lo que huela a omnipresencia, a seguimiento constante, a vigilancia de sus pasos, a intervención, a ingerencia sutil o descarada, preguntándoles o llamándoles por teléfono a diario, exigiendo su presencia y atención, chantajeándolos o manipulándolos si no les prestan la atención deseada, visitándoles o haciéndose presentes cuando menos lo esperan, pidiéndoles que vayan a comer o pasar con ellos los fines de semana, por poner unos pocos ejemplos, son otros tantos signos de actitud dominante y opresiva. Si los hijos consienten no suele haber problema. Este es mayor cuando el hijo o la hija se resiste y los padres no cambian de conducta.

Esas madres y padres harían bien en ser más prudentes y respetar la libertad de sus hijos y yernos o nueras, si los tienen. Tienen que comprender, como dijo el poeta, que “sus hijos no son sus hijos ya”, ya volaron del nido y deben vivir solos y a su aire. Pero para ser justos conviene mencionar que un hijo o una hija no puede pretender emanciparse y protestar y al mismo tiempo, cuando mas les conviene y apetece, echar mano de los padres para dejar al nieto, pedirles un dinero o un aval, que se ocupen de hacerles la compra o la comida mientras ellos trabajan o se marchan de juerga, pedirles que recojan al nieto del colegio o lo lleven a casa mientras salen o viajan, y acudir a ellos cuando los necesitan y luego pedir completa independencia.

En esos casos, que abundan, no pueden aplicar la ley del embudo, no pueden protestar si echan mano de ellos con frecuencia elevada y a propia conveniencia. Al César…lo que es del César.

Sobre este blog

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Psicólogo de cabecera

Un espacio para reflexionar.

Como psicólogo clínico, desde que empecé haciendo programas de radio y escribiendo hace muchos años en la prensa, me apasiona divulgar conocimientos, técnicas y leyes de la psicología aplicándolos a asuntos de la vida cotidiana para hacerlos asequibles al lector no experto en esa ciencia y reflexionar juntos.
Los artículos saldrán semanalmente el domingo.

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